Parece que lo llaman Bootstrapping

Todo empezó a finales de noviembre cuando Martín Pérez escribía en su blog un post titulado “Emprender en España. Mito 1: Trabajo full time“. Cuando lo leí me sentí muy identificado y lo veréis a continuación. Tiempo después, Alberto Molpeceres escribía un post en relación al de Martín en el que nos contaba una de las características más destacadas del espíritu de Linking Paths, empresa de la que es cofundador.

Sin querer aburrir a quien lea estas líneas os contaré brevemente cuándo se creó verdaderamente klicap, empresa en la que estoy teniendo la posibilidad de equivocarme hasta agotar mis créditos, como en las recreativas. La diferencia es aquí hay en juego algo más que un record, alcanzar una fase o una moneda de tu paga semanal.

klicap es simplemente una manera de formalizar una iniciativa, darle un nombre para que resulte más cómodo referirse a ella. Mis primeros años trabajando profesionalmente comenzaron en el año 2000 y han sido muy determinantes para que klicap existiese como iniciativa. Durante esos años conocí una de las formas que puede adoptar nuestra profesión, con sus cosas buenas y sus cosas malas. Al igual que otros profesionales independientes, definí una forma de trabajar, comencé a crear una cartera de clientes y contactos y me especialicé en aquello que más me atraía. Fueron pasando los años y pensé que era el momento de comenzar con algo nuevo. Eso fue Opina, una simple herramienta de encuestas que inicialmente se implementó en PHP y que más tarde fue rediseñada e implementada en Java. Al principio era sólo eso, algo nuevo y un entretenimiento para los huecos libres. Sin darme cuenta, tras montar un piloto que mostré a esos contactos que antes mencionada, surgieron proyectos que aportaron dinero.

Estaba claro que llegado a este punto tenía que tomar decisiones:

  1. No me gusta trabajar sólo y pensé que si trabajaba con alguien todo sería más entretenido y que las penas y las alegrías compartidas gustan más. Pero claro, lo justo era que esa persona tuviera alguna motivación extra en forma de dinero.
  2. Encontrar a esa persona no fue fácil a pesar de que me encontraba inmerso en el mundo laboral y estudiando la carrera, ambos entornos facilitan mucho conocer a gente. Finalmente conocí a la persona que más líneas de código escribió en Opina 1.x y que hoy por hoy es un excelente profesional con una amplia experiencia.
  3. Mover ese dinero legalmente tampoco era trivial para mi. No tenía ni idea de empresas, sólo tenía una ligera idea de lo que era un autónomo y de IVA o IRPF mejor ni hablar.
  4. Conocía mis limitaciones técnicas y también sabía que necesitaríamos a alguien se encargase de la parte visual y estética.

La mejor forma que encontré fue canalizar todos los proyectos a través de FIDETIA. Ellos se encargaban de facturar los proyectos y de pagar a los distintos profesionales que fueron interviniendo (incluido yo) en aquella etapa de Opina. Obviamente no todos los problemas estaban resueltos. Durante los años siguientes surgieron lo que para mi fueron imprevistos:

  1. Ya no trabajaba sólo y se requería coordinación, y eso requiere tiempo. Experiencia no es que tuviera mucha, pero algo había aprendido de los años anteriores.
  2. Ninguno de los que participábamos en Opina lo hacíamos a tiempo completo. En mi caso por ejemplo lo compaginaba con lo que era mi actividad profesional principal, aquella a la que más tiempo dedicaba y que me permitía vivir cómodamente.
  3. Aunque FIDETIA estuviera, era un mero espectador. Sobre mi responsabilidad estaba el cumplir los plazos, objetivos y expectativas de los clientes para así ingresar dinero y que todos pudiéramos cobrar. Esta responsabilidad pesaba demasiado. Había veces en las que no me concentraba sólo de pensar que un pago se pudiera retrasar.
  4. A veces encontraba problemas para compaginar mi trabajo con Opina. La única solución que encontré fue dedicar mis vacaciones oficiales a las eventualidades que Opina requería.
  5. Tras hacer la primera implantación las tareas de soporte y mantenimiento se unieron al resto de responsabilidades. Este punto es muy importante al tratarse de un producto.
  6. No todo el mundo se siente igual de implicado y deciden abandonar el proyecto. Cuanto más avanzando está un proyecto más cuesta incorporar a gente y que esta se implique, salvo que sea un proyecto de éxito. Este no era el caso.

Me bailan un poco las fechas pero fue por esta época cuando decidí comprar un piso. Os preguntaréis, ¿Por qué me cuenta esto? ¿Qué tiene esto que ver? Seguro que muchos nada más leerlo me habrán entendido. La compra de un piso es un gran lastre para alguien que intente emprender desde cero. No vendí Opina a ninguna gran compañía y tampoco tuve decenas de clientes, entre otras cosas porque lo publiqué con licencia GNU/GPL y muchas implantaciones las hacían terceros. Pero sí os puedo decir que los beneficios que obtuve con Opina dieron trabajo a varias personas, me permití algunos lujos como viajar bastante, decorar mi nueva casa y ahorrar algo de dinero.

El proyecto avanzó y nuevamente había que tomar decisiones importantes. El proyecto requería subir un peldaño más que implicaba asumir riesgos. Por esta época me encontraba sólo en el proyecto y para colmó coincidió con un cambio laboral importante. Dedicaba muchas horas a mi nuevo trabajo y cada vez tenía menos tiempo para Opina. Únicamente me dedicaba a resolver incidencias y no incorporaba mejoras. Comenzaron a surgir aplicaciones similares con más y mejores funcionalidades. La gente comenzaba a usar soluciones SaaS que no requerían instalar nada y estaban disponibles para usarse fácilmente. El timing del producto lo había perdido. Me planteé en varias ocasiones abandonar el proyecto pero fue entonces cuando decidí que era el momento de conocer a gente con inquietudes y ambición, unirnos y dedicarnos de lleno a Opina y a otros productos que pudieran venir. Que infeliz fui. Formar equipo es de las cosas más complicadas a las que me he enfrentado durante todos estos años. Tras varios intentos fallidos perdí la esperanza y la ilusión de formar parte de un equipo que disfrutase de su trabajo, que viera el trabajo como parte de su vida cotidiana y no como un medio para alcanzar el resto de sus deseos. De haber contado con inversión quizás no hubiera formado el equipo del que os habló, pero sí un grupo con el que sacar el proyecto adelante. Por desgracia el dinero (inversión) facilita mucho las cosas. Pero estaba claro que dinero no había.

Determinadas circunstancias me hicieron dejar mi trabajo y al parecer eso fue el empujón que necesitaba para subir ese peldaño. Durante días me encerré en mi estudio para analizar el reto. Evidentemente tenía mucho vértigo. Yo sabía que con Opina podía vivir perfectamente pero volvía a no querer trabajar sólo. Subir ese peldaño con más gente sólo implicaba riesgos, básicamente porque los recursos para subirlo eran los mismos. Necesitaba conseguir recursos para disminuir nuevamente los riesgos y para ello puse en marcha dos cosas:

  1. Plantearme que debíamos ofrecer servicios que nos ayudasen a financiar los productos que queríamos hacer teniendo muy en cuenta que estábamos (y estamos) en plena crisis. Y por otro lado, quién iba a confiar en una empresa recién creada y con recursos tan limitados.
  2. Buscar a alguien que nos ayudase cuando los números no permitiesen cubrir los gastos básicos. Si queréis llamarlo business angel, perfecto. Es alguien que confía en mi y cree que podemos aportar algo interesante. Por si alguien se lo está preguntado, esta confianza no se gana de un día para otro ni presentando un bonito documento de 200 páginas con números y estimaciones. Lo que conseguí para klicap es el resultado de muchos años de duro trabajo demostrando cosas. También hubo (y las hay) críticas muy negativas hacia mi trabajo. De las cosas negativas también se obtiene información.

En klicap nos queremos dedicar a diseñar y construir productos, pero somos conscientes de que recorrer ese camino implica hacer ciertas paradas o incluso desviarse de la ruta establecida. A pesar de todos los riesgos a los que estamos expuestos somos conscientes de que klicap comenzó con una situación privilegiada:

  1. Teníamos un producto en el que seguimos confiando y esperamos que su nueva versión nos ayude a relanzarlo.
  2. Tenemos nuevos productos en los que estamos trabajando como mivecindad.com y Clinker.
  3. Podemos ofrecer ciertos servicios con un buen nivel de calidad y profesionalidad.
  4. La tranquilidad de que hay alguien que nos ayuda en caso de que lo necesitemos.

Por lo tanto, decir que klicap se constituye legalmente a comienzos de 2010 es totalmente cierto. Pero también es totalmente cierto que klicap lleva muchos años construyéndose lo que sucede es que quizás el camino elegido no haya sido el más corto.

12 thoughts on “Parece que lo llaman Bootstrapping

  1. Me acuerdo que se definía empresa como: “Acción ardua y dificultosa que valerosamente se comienza” (… recuerdos de la carrera). Creo que esta definición os viene al pelo en klicap, se suma que tenéis muy claras las ideas y que sois unos crack en lo que hacéis. Si lo dejo por escrito es porque no siempre es así, de hecho es algo poco habitual en nuestro entorno profesional cumplir con todas estas cualidades.

    Así que ánimo y constancia con klicap, por cierto gran post Manuel!

  2. Valioso y valiente testimonio. Por lo que veo, os lanzasteis con unos mínimos ingresos recurrentes.

    Yo estoy interesado en conocer todas las historias posibles sobre como conseguir esos “mínimos ingresos recurrentes”. La cosa está clara, es difícil conseguir esos mínimos ingresos recurrentes.

    Me ha gustado mucho el artículo Manuel, pero siempre me quedo con ganas de más 😛 como por ejemplo el ratio de facturación por empleado. No por cotilleo, sino por tener una piedra de toque en el “mundo real”.

  3. @David Bonilla

    Si lo ha parecido no fue así, de recurrentes nada. Hubo mucho inestabilidad en los ingresos. Pero sí creo que los administré correctamente. Si me lo permites creo que es más difícil conseguir el equipo. Quizás tú te estés planteando otra cosa un no necesites equipo, tú eres el equipo.

    Nuestros números son muy sencillos. Desde aquí me ofrezco a tener una videoconferencia para responder a todo lo que necesites. Sólo tienes que proponer día y hora.

    Un saludo

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  8. @Javi

    Muchas gracias por tus palabras. Como puedes comprobar tengo muy abandonado el blog. Lo cual no significa que haya dejado de escribir porque ahora tenemos otros blogs (blog.clinkerhq.com, blog.klicap.es, blog.mivecindad.com, etc…)

    Cuando quieras, ya sabes dónde estamos y cómo encontrarnos.

    Un saludo

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