10 cosas que siempre quise hacer y mi trabajo no me permitía

Esta es una de esas entradas que hasta ahora no he podido escribir. Para escribirla he tenido que esperar algún tiempo y comprobar de primera mano que existe otra forma de trabajar y otra forma de concebir mi actividad profesional. No es más que una lista tonta y carente de sentido para muchos, pero aquí está:

  1. Tener un perro. Una animal requiere cuidados, dedicación y mucha responsabilidad. Tener un animal para verlo sólo cuando llegas de trabajar cansado, es una crueldad para el animal.
  2. Hacer la compra entre semana. Los fines de semanas las grandes superficies son como una gran atracción. Gente corriendo de una lado para otro, padres que llevan a sus hijos porque en casa están insoportables, jóvenes comprando sus víveres para la barbacoa o el botellón del sábado, etc…
  3. Poder decir que sí a una propuesta de deporte en cualquier momento de la semana. Cuántos partidos de padel y fútbol me he perdido por tener el horario que tenía…
  4. Organizar mis escapadas sin pensar en la agenda de los demás, simplemente en mis objetivos. Sé lo que tengo que hacer, cuándo lo tengo que hacer y cómo quiero hacerlo.
  5. Llegar a la oficina cuando mi cuerpo dice, no quiero dormir más. Recordáis esas noches que uno no puede dormir y que por fin alcanza el sueño minutos antes de que el despertador suene, pues bien, soy de los que piensa que ir al trabajo sin estar descansado es absurdo. Nuestra profesión nos permite hacer esto, obviamente, si tenemos que abrir una tienda no podemos. Alguna ventaja tendría que tener esta profesión, no?
  6. Poder estar presente cuando vienen a casa a instalarte la cocina, el albañil va a impermeabilizar la terraza o simplemente cuando el técnico de la ADSL te dice, tras dos meses de espera, que irá a instalarla. En todas esas ocasiones me gusta estar presente. Me gusta saber qué hacen en mi casa y cómo. En el caso del albañil, como es una persona de confianza, yo soy su ayudante aprendiz. Me encanta el bricolaje y los pequeños trabajos del hogar.
  7. Poder comprar frutas y verduras ecológicas distribuidas a través de cooperativas. Las que conozco tienen la limitación de que reparten sólo entre semana.
  8. Asistir a las reuniones de mi comunidad. Nunca he podido ir a ninguna porque siempre surgía algún imprevisto de última hora. Ahora incluso hasta estoy involucrado en la Junta Directiva. La verdad sea dicha, mivecindad.com tiene algo que ver.
  9. Recuperar ciertas aficiones como el aeromodelismo y la meteorología.
  10. Si me levanto con el pie izquierdo o algún problema personal me atormenta, quedarme en casa y no ver a nadie.

Todo esto es factible por cuestiones muy simples:

  • Trabajar con objetivos realistas, tangibles y medibles
  • Ser responsable y cumplir con mis objetivos
  • Trabajo en equipo y ser consciente en todo momento que el fracaso de uno es el fracaso del equipo
  • Disfrutar y creer en lo que se está haciendo

No sé qué nos (@klicap) deparará el futuro, especialmente con la que está cayendo, pero si caemos buscaremos la ilusión suficiente para volver a levantarnos.

10 thoughts on “10 cosas que siempre quise hacer y mi trabajo no me permitía

  1. Pingback: Sevilla tiene un color especial « Se hace camino al andar…

  2. Y nos decían que nuestro modelo de empresa no funcionaría en España…

    Gracias por ser uno de los pioneros en hacer algo así por aquí. Te seguimos los pasos 😉

    P.S.: Actualiza a 3.3.1. No rompe nada y tapa un agujerillo 😉

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