Eso que tanto daño nos hace

No resulta extraño que cuando nos juntamos algunos compañeros y conocidos de profesión salga a relucir lo difícil que resulta cobrar el trabajo realizado. Precisamente el otro día el Sr. Daniel Latorre escribía en tu twitter:

Tweet de Daniel Latorre

Uno de los principales problemas que están viviendo profesionales que trabajan por cuenta propia y pequeñas empresas es la falta de liquidez para afrontar pagos inminentes y que son necesarios para poder seguir llevando a cabo su actividad. Si a este grave problema le sumamos que trimestralmente el Estado nos reclama unos impuestos con independencia de que nuestros cobros se hayan efectuado, la mezcla es explosiva.

Se ha hablado mucho, y prometido aun más, que el IVA sería devuelvo sólo en caso de que éste se haya cobrado. Muchas voces dicen que la cuota mínima de autónomos debería reducirse e ir en la línea de países como Inglaterra. Recientemente,  esos que presuntamente han recibido sobrecitos, proponen una reducción de la cuota mínima de autónomos para quienes cumplan unas determinadas características.

Todo esto estaría muy bien si se hiciese con cabeza y se liderase por personas inteligentes y honradas, pero el tiempo está poniendo a todos en su lugar, y nada de eso cumplen quienes nos gobiernan ahora ni quienes lo hicieron antes. Por tanto, ¿hay algo que podamos hacer y que dependa sólo de nosotros? Sí, contratar sólo si se tiene dinero.

Parece una obviedad, y lo es, pero muchos no lo cumplen. Contratan porque necesitan ejecutar y así poder emitir facturas. Estas facturas entran en una cadena de dependencia que puede resultar infinita y cumple con la regla no escrita “yo pago si me pagan y según mis prioridades“. Esas cadenas surgen como resultado de una subcontratación abusiva en la que cada elemento de la cadena sólo pone la mano pero no aporta valor alguno. Y todos sabemos quién es el eslabón más debil de la cadena, el que no subcontrata.

Durante estos tres en años en klicap hemos tenido la oportunidad de colaborar con bastantes personas. Con algunas para temas muy puntuales que se cerraban en 1-2 semanas, pero también con otras que han estado periodos más largos que superaban los 4-5 meses. A todos ellos se les ha pagado por adelantado. Al comienzo de su actividad se les invitaba a que emitiesen su factura que se abonaba sobre la marcha. Lo hacemos así porque:

  1. Todos tenemos gastos y cuando éstos están cubiertos trabajamos mejor, menos preocupaciones.
  2. Transparencia. Es una forma honesta de decir “vamos de cara y apostamos por la relación”.
  3. Si durante un mes surgen problemas económicos podemos hablar: “nos ha surgido un problema y no podemos continuar contando con tu ayuda”. Es una mala noticia pero al menos no la empeoras generando deuda.

Creo que las cosas tienen que cambiar, y para ello gente como tú y como yo tenemos que actuar.

9 thoughts on “Eso que tanto daño nos hace

  1. Nosotros trabajamos igual. No tenemos tiempo, ni recursos para hacer una gestión de caja tan compleja y tan fina como para encargar cosas contando con el dinero que hay que cobrar. El problema de este país es que la mayoría de las compañías TAMPOCO pueden permitirse ese tipo de malabarismos pero, los hacen, así nos va.

    Nuestra gestión de pagos es mucho más sencilla: cuando necesitamos algo de un proveedor externo, pedimos presupuesto y, si tenemos dinero en caja, lo hacemos. Eso nos permite adaptarnos a la forma de pago del proveedor, bien sea pagando todo por adelantado, 50% al principio y 50% al final de trabajo o 30%-70%. Nos da igual.

    Esa forma de trabajar también te obliga a modelar a tu negocio para adaptarte a el. Por ejemplo, descartando por completo trabajar con la Administración Pública por la imposibilidad de compatibilizarlo con sus horrendos plazos de pago.

  2. Hola David,

    Muy interesante ese apunte sobre el trabajo de gestión económina que conlleva trabajar así. Y efectivamente, la propia administración pública es quien propicia este modelo que fácilmente se extiende. De hecho, en gran parte de los casos que conozco, son ellos “el otro extremo de la cadena”.

    Un saludo y gracias por participar. Sin que sirva de precedente 😉

  3. Muy cierto lo que comentas, es necesario que empecemos a cambiar el chip de los 30, 60, 90….. y comencemos con la mentalidad de trabajo realizado/trabajo pagado (o con los hitos que corresponda).

    Al menos desde Enero por ley el tiempo máximo de pago es de 60 días para todas las empresas ahora sólo hace falta que sea real y efectivo ya que saltarse esta ley es muy fácil, Por lo que nos toca al menos un cliente grande lo está aplicando seriamente.

    Al hilo de lo que añade David nosotros también hemos renunciado a proyectos con Administración Pública o grandes empresas por la forma de pago hasta el punto de parar el desarrollo de un producto hace año y medo cuando ya habíamos hecho el análisis del mismo precisamente porque vimos que al target principal (Administración Pública y gran empresa) paga mal, tarde y nunca y suponía por tanto un endeudamiento para nosotros mes a mes muy grande que no podíamos asumir si no queríamos trabajar únicamente para pagar comisiones bancarias.

    Saludos.

  4. Hola txetxu,

    No eres el único al que le “escucho” decir en los últimos 15 días que han dejado de trabajar para la administración pública.

    Quizás debería revisar el post y dejar claro que el problema al que me refiero no es por las formas de pago (60, 120 e incluso 180), sino por contratar servicios sin disponer de efectivo. No debemos centrarnos sólo en administración pública y grandes empresas, sino en autónomo y pequeñas empresas que están contratando servicios para ejecutar proyectos y suponiendo que ellos cobrarán, y entonces, pagaran a terceros.

    Si una empresa me ofrece acometer el diseño gráfico de un sitio web, me tendrá que pagar según lo que acordemos (p.e. 30% + 70%) pero no es admisible que el cobro de mi trabajo esté condicionado a que él a su vez cobre de un tercero. A eso me refería con una cadena de dependencias formada por eslabones que no aportan valor.

    Un saludo y gracias por participar. Se agradece.

  5. En España hay mucho de lo que una vez oí definir como “mentalidad fenicia” de pago 4 por una cosa te la vendo por 5 y no añado nada por el camino. La mayoría de las intermediaciones no añaden ningún tipo de valor añadido en general en este país. Creo que en estos tiempos de crisis cada vez iremos más a negocios en que la relación con el cliente sea directa, sin intermediaciones. También creo que o la Administración se pone las pilas o cada vez menos empresas querrán trabajar con ellos, viendo que a muchas las lleva a la ruina.

  6. Hola Miguel,

    La subcontración en nuestra profesión creo que ha traído más cosas negativas que positivas. Mientras en que otros sectores profesionales sí es interesante, aquí sólo ha creado ideas irreales que nos están perjudicando diariamente.

    Las empresas ahora se están preocupando por la internacionalización y la orientación a producto. Fruto de que la gallina de los huevos de oro (grandes empresas inyectadas de dinero público y administración) han cortado el grifo.

    Un saludo. Gracias por tu participación.

  7. Hola Manuel Jesús.

    sí, lo que dices queda claro en tu post, sólo quería recalcar ese otro dato.

    Sobre lo que dices tienes toda la razón y creo que la manera de funcionar (y la que nosotros aplicamos) es contratar trabajos si tengo dinero para ello y no depender de cobrar para poder pagar. Por desgracia, eso en una infraestructura mercantil en la que muchos viven del trabajo de otros sin aportar ningún valor no funciona.

    Saludos.

  8. De nada, os sigo de cerca a través de Jose Manuel Beas. Dime un sector donde la subcontratación no sea un fraude y sea simplemente tener empleados más baratos y que se perdura en el tiempo (muchísimo años) estando a todos los efectos dentro de la estructura del cliente y codo con codo con gente de la propia empresa.

    En otros países la subcontratación (que generalmente se paga más caro que un empleado propio) se realiza para realizar un trabajo especifico de alta cualificación para una necesidad temporal.

    El problema es que al final se confunden términos entre subcontratación, consultoría y outsourcing.

    Pero el problema fundamental son los intermediarios. Creo que cada vez más modelos de negocio van hacía eso, eliminar intermediarios que no aportan nada en la cadena.

  9. Hola Miguel:

    En la construcción, automoción y aeroespacial. El primero de ellos lo conozco de primera mano y tengo constancia de muy buenos resultados. Como todo, cuando se hace de forma profesional, honesta y transparente, se obtienen buenos resultados.

    Volviendo a nuestro sector creo que muchos ya se están dando cuenta de que para que un proyecto salga bien no tiene que haber una “gran empresa”, sino experiencia y gente con nombre y apellidos. En España tenemos casos de empresas pequeñas-mediadas con grandes proyectos a sus espaldas.

    Un saludo

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